De los Andes al mundo
La papa criolla, originaria de los Andes colombianos, ha pasado de ser un ingrediente tradicional a destacar en escenarios internacionales gracias a su sabor, textura cremosa y versatilidad en la cocina. Durante siglos ha sido parte esencial de la gastronomía local, especialmente en platos como el ajiaco y diversas sopas. En los últimos años, su reconocimiento ha crecido notablemente por el trabajo conjunto de agricultores y chefs, logrando su exportación a países como Estados Unidos, España y Canadá. Hoy en día, la papa criolla participa en ferias gastronómicas y competencias internacionales, consolidándose como uno de los productos más representativos de América Latina y símbolo del potencial agrícola colombiano ante el mundo, no solo por su calidad, sino también por su valor cultural y su capacidad de unir tradición con modernidad en la mesa.
valor nutricional e innovador
No es por nada pero además de su exquisito sabor, la papa criolla posee un alto valor nutricional. Es rica en vitamina C, potasio, fibra y antioxidantes naturales, con bajo contenido en grasa y gran capacidad de saciar el apetito, lo que la convierte en una opción saludable y equilibrada. Investigaciones recientes la reconocen como alimento funcional por su potencial en la prevención de enfermedades y en el fortalecimiento del sistema inmunológico. Su creciente auge impulsa la sostenibilidad, ya que su cultivo favorece el consumo de productos locales y de comercio justo. De esta forma, brinda a pequeños productores colombianos nuevas oportunidades de desarrollo ante la demanda internacional, fortaleciendo las economías rurales y promoviendo un modelo agrícola responsable que combina salud, sabor y compromiso ambiental.
